De vuelta a la gran ciudad

Hay gente que se ha preguntado por mi ausencia. He estado de vacaciones en mi ciudad, en Granada, y por eso no he tenido tiempo para actualizar el blog. Con mi familia podía estar solamente 2 días, con Internet y con mis ganas de escribir, puedo estar el resto del año. Pero con ellos, por suerte y desgracia a la vez, no. Llegué el Lunes, pero para acomodarme de nuevo a la gran ciudad, a la rutina que nos embarga cada día (y que adoro), he necesitado de tres días más. Para darme cuenta de que todo sigue igual. De que no se ha movido nada. De que nadie me ha quitado lo que quiero: mi casa sigue aquí, mi trabajo, mi pareja, mis amigos. Todo sigue como lo dejé y eso me gusta, me hace sentirme infinitamente feliz. Pensaba que mi visita a Granada sería triste, sin embargo no ha sido así. Desde que bajé del tren y respiré ese aire que desde que penetra por tus fosas nasales te congela por dentro, supe, que esa ciudad ya no era mi hogar, que lo fue un día, y por ello le guardo mucho cariño en un lugar preferente dentro de mis pensamientos. Pero que por nada de este mundo querría quedarme en Granada. Las noches que dormí en casa de mis Padres eché de menos mi cama y el beso de buenas noches que solo ella sabe darme. Tenía miedo, cuando caminaba por las calles de Granada, miedo a que ocurriese algo que me impidiese volver a Barcelona. Tenía miedo a perder el autobús de regreso. Incluso, miedo a morir allí.

Mi Madre me pregunta: ¿Tienes pensado quedarte en Barcelona por mucho tiempo?. Y yo le contesto que Barcelona me encanta, que esta ciudad tiene todo lo que yo necesito, que tengo un trabajo que me gusta, y que me proporciona tiempo libre para poder escribir, pintar y hacer figuras con fimo. Mi Madre asiente con la cabeza. Ella no quiere tenerme tan lejos. Pero ya tengo 26 años, no soy aquella niña que ella aún ve y que seguramente sigo siendo, y mi sueño es : trabajar para vivir, y escribir para sentirme viva. Ella se ríe. Mi Madre no entiende que pueda estar tan lejos de la familia. Mi Madre no piensa que los sueños se pueden cumplir. Ella pinta cuadros, y lo hace muy bien. Le dije que luchase por dedicarse a eso, que dejase de limpiar la mierda de oficinas y bares y que pintase y vendiese sus cuadros, que seguro que alguien se los compraría, pues hay que estar realmente ciego para no ver que lo que ella pinta es arte: el arte de una mujer de casi 50 años que no cree en los sueños, que no cree que se puede vivir de hacer lo que a uno le gusta.
Mamá, deja de limpiar -le repito- pinta, pinta cuadros y ponlos a la venta. Mira, mira que bonitos -le digo, señalando uno de los cuadros- a cualquier persona con buen gusto le gustaría tener ese cuadro colgado en la entrada de su casa. Todo el mundo quedaría boquiabierto mirándolo. Aquí, solo se llena de polvo Mamá.
Pero mi Madre no me creé.
Y yo creo en ella y en mi, por las dos.

Doy las gracias a toda la gente que me ha escrito e-mails para preguntarme que si estaba bien y que echaban de menos mis escritos. Gracias a todos. Doy las gracias a CHELO. A ver si me consigue encontrar: Chelo es una chica que conocí en el tren camino de Granada, por una equivocación en mi billete. Ella se sentó a mi lado, y me acompañó durante una hora de viaje, una hora cargada de magia, donde descubrí que las almas gemelas existen, y no tienen porque ser tu pareja o un amor platónico. A ver si me encuentras Chelo y seguimos la charla aquí, en Barcelona.

7 comentarios:

Anónimo 27 de marzo de 2008, 21:00  

Bueno, al menos alguien en tu familia es realista: tu madre.

Desde luego es más útil limpiar la mierda de la casa que vivir de sueños.

Porque como bien decía Gómez de la Serna en una de sus Greguerías, "en la vida sólo unos pocos sueños se hacen realidad; la inmensa mayoría de ellos, se roncan".

Así que olé por el pragmatismo de tu madre. Eso demuestra que, al revés que tú, vive con los pies en la tierra.

eigual 27 de marzo de 2008, 21:29  

Jejejeje. Si yo veo muy bien que mi Madre elija ese tipo de vida. Y como tu dices, olé por mi Madre. Pero ella es una artista y sabe hacer cosas mejores que quitar la mierda que otros dejan. Me gustaría que mi madre al menos, luchase por sus sueños. Se puede, mientras es lucha por conseguir lo que uno quiere, dedicarse a otras cosas, como limpieza y etc, pero hay que luchar, en algún momento hay que hacerlo.

Gracias por comentar!

Romano 27 de marzo de 2008, 23:53  

Saludos amiga Serraniana,bonito blog,,,

abrazos transoceanicos,,,

Pepe 28 de marzo de 2008, 8:16  

Ay...Quien fuera capaz de encontrar su alma gemela perdida e intercambiar aunque solo fueran cinco minutos de palabras en un viaje de bus (seguro que lo tuyo fue antológico)..

Ya me empezaba a preocupar por tu ausencia, me alegro que rondes por aquí again

Saludos

Alas al viento 28 de marzo de 2008, 12:13  

Estoy de acuerdo con Pepe. Creo que hay gente que jamás encontrará una cosa así en ningún sitio porque la magia no acompaña a todas las personas sólo a unos pocos elegidos.

Besitos alados

Anónimo 28 de marzo de 2008, 12:34  

"porque la magia no acompaña a todas las personas sólo a unos pocos elegidos"

A veces vuestros comentarios dan miedo. Son los propios de "iluminados" pertenecientes a una secta.

X 30 de marzo de 2008, 19:21  

Se llama literatura, anónimo.

eigual

Empecé a escribir este blog en una época bastante importante de mi vida. Aquí he escrito poemas y relatos. De la única forma que se. Hace poco me mude a www.escriboaqui.es con las mimas ganas de escribir que nunca. Con nuevos proyectos y sueños. Disfruta de todas las palabras que se quedaron aquí.