Se busca mujer fatal

Cuando llegué a Barcelona me asusté un poco. Me pareció una ciudad inmensa, de hecho, lo es. Caminaba por las Ramblas, con la cabeza alta y la boca entreabierta, y el bolso cogido con una mano, porque según tenía entendido los bolsos, o mejor dicho lo que lleves dentro del bolso puede desaparecer por arte de magia.
La ciudad, era sin duda, inmensa, como dije. Y yo tan pequeña. Pero no tuve miedo. Me dije: en menos de una semana tengo que tener trabajo. Y lo conseguí. En 5 días ya tenía trabajo. Estaba orgullosa de mi. Pero antes de encontrar el que sería mi primer trabajo tuve varias entrevistas, y nunca olvidaré una de ellas. Era en un 2º piso. Me había citado allí con uno de los dueños de la empresa, él me entrevistaría, él era el primer paso para poder optar a ese trabajo, de recepcionista. Y llegué allí, con mis pantalones de rayas, mi camisa blanca, y mis nervios a flor de piel. El tío, al verme creo que alucinó. No sé, creo que esperaba una mujer de metro setenta, rubia, de ojos azules, ¿porqué me había llamado a mi?. Sin embargo yo no tenía nada que ver con eso. En la foto parecías mas alta, me dijo nada más verme. A partir de ahí supe que me iba a reír mucho en la entrevista.
El tío era un prepotente de cuidado. Mientras me conducía a la sala donde se llevaría a cabo la entrevista me iba diciendo que las cajas y el desorden del piso se debía a que se estaban mudando, y decorando. Asentí con la cabeza, porque sinceramente poco me importaba eso. Me metió en aquella habitación toda blanca. Me dieron ganas de pintar las paredes, de hacer un dibujo y salir corriendo de allí. Y no volver nunca. Pero sin embargo quedé allí esperando al tío que pasada media hora dignó a aparecer. Cuando apareció, me hizo sentarme frente a él. Una mesa de medio metro nos separaba. Se reía entre dientes. Al parecer al verme, se había dado cuenta de que yo no daba la talla (de pecho) para ese puesto de trabajo. Y yo lo sabía, pero no se lo dije. Quería reírme de él. Pasar un buen rato, en una entrevista que ni él, ni yo, olvidaríamos.
Así que me dijo que le hablase de mi, y le hablé. Me inventé mi vida, empezando por mis viajes. Le dije que había estado en un montón de sitios, en sitios que intuí que a él le gustaban por cuadros que vi en el suelo, aún sin colgar. Me dijo que le hablase de mi, de mi persona: le hablé. Le dediqué un monologo cargado de mentiras, donde solo le dije aquello que él quería oír. Le hablé del maravilloso mundo de la inmobiliaria como si yo alguna vez me hubiese dedicado, y nunca me dediqué, solo que a veces, escuchaba a amigos míos que si se dedican a eso, y estaba bien informada. La cara del tío iba cambiando conforme pasaba el tiempo. Y más cosas me decía que le contase. Le dije que yo quería ser escritora. Creo que fue la única verdad que le dije. Y el me preguntó asombrado: ¿escritora? ¿también sabes escribir?. El tío alucinaba. Y yo aguantaba la risa. Lo mejor fue cuando le dije que yo sabía como era una persona con tan solo verla un rato, me dijo que le dijese como era él. Y le dije, ni más ni menos lo que quería escuchar, claro, se quedó medio mudo. El tío no tenía prisa en terminar la entrevista. Llevábamos encerrados en esa habitación hablando más de una hora. Pero esperaba a que el tío me echase de allí o me dijese algo que me ayudase a despedirme. Y me lo dijo, me preguntó: Bueno, a ver, y que sueldo más o menos te gustaría tener. Buena pregunta, en esa pregunta encontré mi salida, mi escapatoria. Le dije que quería cobrar 1.300 euros al mes por 14 pagas al año. El tío movió las cejas, pero solo las cejas. Me dijo que la entrevista había terminado. En el descansillo me estrechó la mano y sentí su mano blandengue, las personas que no saben darte la mano, son personas que no están acostumbradas a los negocios. La mano hay que darla firme y fuerte, sin hacer daño, claro. Dependiendo de como te den la mano puedes sacar muchas cosas en claro. Yo saqué muchas conclusiones ese día. Y salí riéndome yo sola por la puerta.

Lo mejor ocurrió tres días más tarde. El tío me llamó al móvil, y me dijo que me contrataban. Y ¿sabéis? le dije que no, que no quería trabajar con él. ¿Porqué? pues porque no quería trabajar con un gilipollas como él.


Hay personas que solo valoran un físico. Hay empresarios que se pierden a trabajadores excelentes solamente por juzgarles por lo que ven por fuera y en ocasiones por no decir en todas se equivocan.

7 comentarios:

juan rafael 2 de abril de 2008, 12:03  

Eso parece de pelicula de Walt Disney: de sabios es rectificar y asi puedes enseñar a que se abran las mentes.

Vértigo 2 de abril de 2008, 12:18  

Deberías escribir todas las historias que le contaste! Seguro que salen unos buenos relatos!

Anónimo 2 de abril de 2008, 17:54  

1- para querer ser escritor, hay que tener un mínimo de cultura, y tú, a juzgar por tu poco vocabulario y tu triste estilo expresivo, no puedes serlo.

2- si juzgaran por el físico, no te hubieran contratado y sí lo hicieron, pero como eres tan mema dices que no y luego vienes a escribir este "relato", por llamarlo de alguna forma, a este cuentecito de quinceañera de msn.

Anónimo 2 de abril de 2008, 18:01  

¿Y en qué momento de esta paja mental que narras te despertaste?

Vértigo 4 de abril de 2008, 21:59  

No entiendo al anónimo. Sabes algo de ella? Quién te crees para juzgarla? No comparto tu opinión, pero lo que no entiendo es tu forma de expresarla, se puede no estar de acuerdo, te puede no gustar, pero atacar a la persona? No lo entiendo. Repito que a mí me ha gustado! No dejes de escribir, aunque ya sé que no lo vas a hacer!!

eigual 6 de abril de 2008, 14:53  

Gracias Vértigo!!

Luna Carmesi 7 de abril de 2008, 10:53  

Por fin puedo postear...
La semana pasada... No sé que pasaba y de hecho pensé hasta que habias vetado los comentarios o algo asi. Bueno... Te escribí entonces que el tipo de la entrevista me parece bastante mal profesional... y no voy a describir a los RRHH porque al final ellos se someten a su Gerencia...pero vamos... bstante mal enfocada la entrevista...

Una pregunta que suelen hacer mucho a las mujeres es:
¿Como te ves dentro de 10 años?...

Que subliminal...
Besos.

eigual

Empecé a escribir este blog en una época bastante importante de mi vida. Aquí he escrito poemas y relatos. De la única forma que se. Hace poco me mude a www.escriboaqui.es con las mimas ganas de escribir que nunca. Con nuevos proyectos y sueños. Disfruta de todas las palabras que se quedaron aquí.