Fantasía y realidad

Le dije que estaba escribiendo un libro. Él me pregunto que de qué trataba. Le conté que eran historias cortas, que no tenían nada que ver las unas con las otras. Sería más bien un libro de relatos cortos. Me miró fijamente, y me dijo que eso no era un libro. Que eso lo podía escribir cualquier tarde, para cualquier concurso, de cualquier ayuntamiento, de cualquier ciudad.
Me dijo que quería leer algo mío, busqué y le envíe lo mejor que había escrito hasta ahora. Quedé esperando alguna respuesta por su parte, su aprobación. Me conformaba con que me dijese que le había gustado. No tardó en leerlo ni 1 hora, me dijo que lo que más le había llamado la atención eran las faltas de ortografía. Que cometo muchas faltas. Que repito muchas veces la misma palabra. Que debería de comprar un diccionario de sinónimos, que los venden baratos, por unos cuantos euros en el Fnac. Le pregunté ¿pero qué tal lo que has leído?. Y para ser sincera, al final no me contestó. Me quede algo triste, no esperaba que me alabara, ni que quedase enamorado de mis palabras, pero sí me hubiese gustado haberle llegado de alguna u otra manera. Sé que no lo hice. Él me dijo que me tenía que confesar algo: tenia un proyecto entre manos, estaba escribiendo un libro, o mejor dicho, ya lo había escrito, le estaba dando los últimos retoques para auto-publicarlo. Me pasó un primer capitulo para que me lo leyese. Pensé: este tío tiene que escribir realmente bien, y no cometer ni una falta ortográfica, por eso al leerme ha visto todos mis errores. Cuando leí el capítulo no sabía si reír o llorar. No sólo había faltas de ortografía, y eso que decía ya tenía corregido el capitulo, si no que repetía una serie de palabras una y otra vez.
Me preguntó que me había parecido y pensé en decirle la verdad, pero no lo hice, porque cuando estás empezando, cuando tienes todas tus ganas e ilusión en algo, no es bueno que te hundan en la miseria ni un milímetro. Lo mejor es que te den otra oportunidad, y yo se la dí. Le dije que me gustaría leerme el libro entero, cuando lo auto-publicara. Que me reservase a mi un ejemplar. Y creo que el tipo se sintió el por unos momentos el Rey y se hincho, cual palomo tras la paloma.
Pasó tiempo y me lo encontré por el MSN, me saluda, me dice que hace mucho tiempo que no sabe nada de mi, y bla, bla. Le digo que he estado muy liada, y me pregunta que como llevo el libro. Le digo la verdad, que bastante regular, porque estoy escribiendo muchas cosas, y necesito mucho tiempo libre para pensar. Pero que ahí va. Quedamos en silencio y por una vez en la vida, el silencio del MSN, me resultó incomodo. Porque me di cuenta que ni el ni yo tenemos nada en común. El escribe historias de fantasía. Yo soy clara y concisa a la hora de escribir, y la fantasía solo la utilizo para que mis personajes tengan fantasías. Yo no soy de escribir historias fantásticas -le digo-. Para romper el silencio. Yo tampoco se contar las cosas de la manera en que tu las cuentas. ¿Te leerás mi libro, de verdad? -me pregunta-. Me lo leeré -le respondo-. ¿Aunque no te guste la fantasía? -me responde-. No he dicho que no me guste (que casi que tampoco) dije que no sé escribir historias de fantasía. Después de nuestra "pequeña y tonta" conversación me confiesa que cuando me leyó sintió unos celos enormes, una envidia que la última que la sufrió, fue con 17 años, cuando un amigo tenía un Caballero del Zodiaco que a el le faltaba.
"Tenía envidia porque contabas todo aquello que yo siempre he querido contar y nunca he sabido como hacerlo" -me dice-. "Sentí que tenías algo que yo no tengo, ni tendré nunca".
Me pidió disculpas, y yo también a él. Nos hemos prometido regalarnos mutuamente un ejemplar de nuestros respectivos libros.
Hoy iba en el metro, y una chica muy guapa no quitaba la vista de un libro que sostenía con las dos manos. Más que leerlo, lo devoraba. Yo la miraba, y me contagiaba esa sonrisa, que sale casi sin darse uno cuenta, de medio lao. La miraba, y un escalofrío me ha recorrido el cuerpo, cuando me ha dado por pensar,que el libro que devora, y que sostiene, y del que no quita la vista ni un segundo, podría ser el mio. Y os aseguro que he quedado tonta durante varios segundos, hasta que ha llegado mi parada, y he bajado del tren, con la sensación de que me dejaba olvidado algo, en el vagón.

13 comentarios:

Anónimo 17 de mayo de 2008, 2:08  

Sigo diciendo que en el país de los ciegos, el tuerto es el rey.

Y sigo opinando que aquí la tuerta eres tú. Así que aprovéchate de los ciegos que te vas encontrando en ese mundillo de la literatura (o lo que sea), aunque sólo sea para experimentar esa sensación que dices de orgullo y satisfacción.

Lo malo será que un día te topes con alguien que nada tenga de ciego (es más, que bien al contrario, vea muy bien), y ese día te llegue la frustración.

Pero bueno, si llega tal día, tampoco será tarde para nada. Siempre hay tiempo de probar con la música de cámara, el traje de luces, el punto de cruz, el cante jondo, la papiroflexia...

alonso 17 de mayo de 2008, 3:03  

Eigual, con todo mi respeto... para que el tío diga que tiene envidia de tu escritura es porque tiene que ser un gilipollas de cuidado. No sólo no sabes expresarte, sino que, ademas, cometes fallos muy gordos como los guiones. Además, en todos tus posts siempre empiezas de la misma forma, como dando a entender que no sabes como empezar algo sin que sea de la misma forma. Alguien con algo de talento puede permitirse jugar con la palabra, tú eso no lo sabes hacer.

El día que enseñes esas escrituras a alguien con una cultura básica, vas a caerte de la nube en la que te has montado, te lo aseguro.

Helena_Bcn 17 de mayo de 2008, 5:57  

Totalmente de acuerdo con el comentario anónimo y aún más con el de Alonso.

Y también opino con todo respeto y sin ninguna mala fe.Pero lo que sí creo es que mejor ser honesta y decir lo que se piensa y no lo que quiere escuchar la otra persona.

abisal 17 de mayo de 2008, 7:22  

Respetad y os respetarán. Vale que esta persona no parece tener gran talento literario, pero es su blog y tiene todo el derecho del mundo a escribir lo que le venga en gana. Guste o no

Anónimo 17 de mayo de 2008, 14:08  

Querido anónimo, se nota que eres el mismo todo el rato. Sufres un trastorno psicológico, y no soportas a la gente, y te dedicas a deleitarnos con esa manía que posees de criticar sobre lo que no tienes ni pajotera idea...encima de todo eso, tienes "múltiple personalidad". Deberías ir a un psiquiatra en vez de estar todo el día actualizando el blog de eigual.

Eigual a ti te digo que ni caso al anónimo loco (que creo está enamorado/a de ti y no sabe como captar tu atención). Yo pienso que escribes muy bien, por eso te leo cada día.

Anónimo 17 de mayo de 2008, 21:32  

Sí, yo también creo que es el mismo todo el rato

Su 17 de mayo de 2008, 21:36  

Otia, qué divertido está esto... si es que no se puede dejar de pasar por aquí que te pierdes una de frikis.. siempre me ha resultado curiosa la gente que comenta un blog que no le gusta, por qué lo leen entonces?? Cuando un blog no me parece interesante, pues paso de él y punto, es más fácil eso que comentar estupideces una y otra vez, amparándose del anonimato.

Eigual, tú a lo tuyo, no tengo ni idea de si escribes mal o bien, de si tu estilo es tal o cual, pero me da igual (jeje), me gusta y te leo, y punto de nuevo (ale, ya me he repetido, qué gran horror)

Besitos wapi

Anónimo 17 de mayo de 2008, 22:53  

Creo que el que en realidad es el mismo son las que la defienden todo el rato. A mí me parece más normal entrar a criticar libremente algo con fundamento, que en ejercer de abogado de las causas perdidas.

eigual 17 de mayo de 2008, 23:18  

Hola Su, me alegra leerte por aquí. Gracias por comentar, y ya sabes: Bien o mal, pero que hablen de ti (en este caso, de mi).

Un saludo guapa.

helena_bcn 18 de mayo de 2008, 4:41  

No creo que las críticas negativas las tengan/tengamos necesariamente que hacer personas con trastornos sicológicos.

La libertad de expresión sirve justamente para opinar libre y abiertamente sobre algo, dentro de los límites del respeto.

Yo, en los comentarios a este post, he leído opiniones duras (eso es innegable) pero no faltan al respeto. Yo misma he respaldado esas opiniones y así lo he dejado escrito.

Del mismo modo que una persona puede opinar maravillas sobre lo escrito en este blog, y no sería justo que tildásemos a ese ser de lerdo/a por tales alabanzas, tampoco es justo ni coherente (ni necesariamente cierto) achacar trastornos mentales a quien opina de forma negativa sobre este blog.

De hecho, caer en la concepción maniquea de que toda opinión positiva es buena y que toda opinión negativa es propia de "trolls", trastornados o ex amantes despechados/as de la titular de este blog, es una simpleza más propia de niños enrabietados que de adultos maduros.

Anónimo 18 de mayo de 2008, 13:00  

Helena tu no existes, eres el mismo anónimo todo el rato, como te dije en anteriores comentarios.
Este blog, hasta que llegaste tú era un espacio donde leer verdaderas historias que emocionan y gustan. Pero tú llegaste aquí, una tarde, de tantas, en que andabas aburrido. Y no lo pienso yo, lo piensa todo el mundo que sigue a eigual desde hace mucho, mucho tiempo. Así que coge tus palabras vacías, sin sentido, dañinas, mierdas varias, tu anonimato inservible y lárgate. Una pequeña nota: La gente que lee y el blog de eigual cada día se ríe con tus absurdos comentarios de niño/ celosa y amargado/a. Nos das más mucha pena. Mucha.

El navegante 19 de mayo de 2008, 0:22  

Esto es un blog y como tal el autor escribe sobre lo que quiera y como quiera escribirlo. Que lo lees y te gusta, pues perfecto. Que no te gusta pues no vuelvas a leerlo, así de simple.

Como siempre la mierda la sueltan los sinblog porque no tienen narices de abrir uno y son incapaces de decir algo mínimamente interesante. Manda cojones.

La Dulce Pena 19 de mayo de 2008, 21:24  

Sabes, a mí me pasó algo parecido con mi "intento de novela" se la pasé a un colega, y me sacó varias faltas de ortografía, tb le pasé varios poemas, y me dijo que eso no eran poemas... pero bueno, al poco, él me paso algunos cuentos, y sinceremante, también cometía faltas de ortografía, y aquello tenía poco de cuentos... la verdad, yo no los llamaría cuentos, cierto es, que tiene un par que se salva, pero la mayoría no.

Mucha suerte con tu libro, espero poder leerlo algún día, y si es la mitad de bueno que "Novelablog" será un éxito...

Bss

eigual

Empecé a escribir este blog en una época bastante importante de mi vida. Aquí he escrito poemas y relatos. De la única forma que se. Hace poco me mude a www.escriboaqui.es con las mimas ganas de escribir que nunca. Con nuevos proyectos y sueños. Disfruta de todas las palabras que se quedaron aquí.