Te has ido y ya te hecho de menos


Son las 1:06 de la mañana. Acabo de comerme un yogurt. Hacía muchas noches que no cenaba exclusivamente eso. Y es que hacia muchas noches que no me quedaba en casa tan sola (¿no te pasa, que cuando estás sola no te apetece cocinar?). Ella se ha ido de vacaciones a Nueva York y yo por ser "pobre" me quedo en casa. No está mal esto de andar sola por casa, esquivando a los gatos, a los que ahora les ha dado por hacer escalada por los marcos de las puertas.
Hoy, aunque ella se ha ido, está siendo un día maravilloso (lo cual no quiere decir que no haya llorado varias veces al entrar en nuestra habitación, o que no haya sentido su ausencia cada segundo). No he hecho nada, pero me han pasado muchas cosas. En teoría yo iba a Madrid el Martes día 15 para la presentación del libro de Rodolfo Serrano, pero al final, una llamada inesperada me ha hecho adelantar el viaje y me voy el Lunes: cargada de ilusión, dirección Madrid.

Me he pasado toda la tarde frente al ordenador cambiando el aspecto del blog. Sí, puede que haya quedado peor. O más feo. Pero quería cambiarlo por algo más sencillo. Poco a poco iré dándole algo más de forma, y siempre puedo volver al antiguo. Estas cosas tienen eso, que siempre puedes volver a lo que tenías anteriormente.
Miro la cama y me da vértigo. Me parece una piscina enorme, donde sé, que si me tiro no haré pie. No recuerdo como se dormía en esta cama sin el contrapeso de tu cuerpo sobre el colchón. No recuerdo a que olía el aire de esta habitación con tu respiración y la mía juntas. Extraño hasta el sonido de tu ordenador encendido, o el "click" de tu ratón.
Me pica la espalda y no me llego. Y sin querer miro hacia atrás para pedirte que me rasques, pero no te encuentro en la cama leyendo, o terminando ese juego de la Ds que tanto te gusta.
Esto si es sentirse sola. Y tú con tu partida me lo has recordado. Cuando me sienta sola a tu lado te buscaré y te abrazaré con fuerza. Hoy me lo prometo, y se lo prometo a todos los lectores, de este blog, que hoy se siente tan solo y triste como yo.

1 comentarios:

La Dulce Pena 15 de julio de 2008, 13:24  

La soledad es triste, pero, siempre puedes pensar en que harás cuando llegue, y calmarte pensando que no será tanto el tiempo que estará lejos de ti...

Ya nos contarás que tal fue la presenación

Bss

PD: A mi no me apetece cocinar casi nunca... jaja

eigual

Empecé a escribir este blog en una época bastante importante de mi vida. Aquí he escrito poemas y relatos. De la única forma que se. Hace poco me mude a www.escriboaqui.es con las mimas ganas de escribir que nunca. Con nuevos proyectos y sueños. Disfruta de todas las palabras que se quedaron aquí.