Cuando las cosas pasan por algo

Mi abuela, que en paz descanse decía: Después de una cosa mala, llega una buena.
Cosas de viejos, pensaba yo, con apenas 16 años cumplidos. Cuando llegue a vieja diré las mismas cosas que mi abuela, supuse por aquel entonces.
Hace unos 4 meses, mes arriba, mes abajo, mi hermana perdió su móvil, de más de 200 euros en los coches de choque, se cayó del bolsillo. Sí, de ese bolsillo, que ahora las niñas, han inventado; entre la cadera y los pantalones ajustados sin bolsillos, porque la moda es no llevar nada en los bolsillos, por eso, si los pantalones de chica, de adolescente, llevan bolsillos, éstos serán falsos (de adorno) o tan pequeños que no cabrá nada, ni un céntimo.

Lo perdió y se dio cuenta demasiado tarde. Me mosqué mucho. No le eché bronca, esa noche, al día siguiente le dije que como se le ocurría llevarse el móvil, con dos días de vida, de estreno, a la feria, a montarse en los coches de choque. Pero me puso tal cara, que me dio pena y dejé de hundirla en la miseria. Luego la lucha con Vodafone para que me quitaran ese contrato al que me había atado, por mi hermana, durante 18 meses. Al final, mandando la denuncia vía Fax, el contrato se extinguió.
Mi hermana había perdido el Nokia, uno de gama alta, de los mejores, cámara de 2mp, y a todo eso le sumamos que dentro, tenía una tarjeta de memoria de 2Gb. Fue una ruina perder aquel móvil.
Meses más tarde la historia se repite. Pero esta vez parece que al contrario.
Resumo: Mi hermana va a la discoteca, deja su chaqueta en el guarda ropa, le dan un tiket para recoger luego su chaqueta. Salen de la discoteca, pide su chaqueta y le dan la suya y otra más. Lleva las dos chaquetas en la mano, sin darse cuenta. Hasta casi llegar a casa, que se da cuenta que le pesa demasiado la chaqueta y se da cuenta que lleva dos, mete la mano el el bolsillo de la chaqueta que no es suya, que también es azul oscura, como la suya, mete la mano y toca algo duro: es un móvil. Mi hermana, alucinada, no sabe que hacer. Le da la chaqueta a su amiga, y dice en voz alta: un móvil!!!!!!!.
Ciertamente, mi hermana tenía dos opciones, llevar la chaqueta al guarda ropa, devolverla, junto con el móvil, o quedar con todo. Pero mi hermana en esos momentos recuerda aquel día en que perdió su móvil y nadie se lo devolvió. Mi hermana considera eso un robo. Yo le digo que no, no es un robo. Simplemente que ha querido alguien, Dios, quizá, devolverle el móvil que hace meses perdió. El móvil que se había comprado con todos sus ahorros de verano.
No temas -le digo-, quédate ese móvil. Pues solamente una niña con dinero y de papá podía tener ese móvil y esa chaqueta, que todo junto estaba valorado en más de 400 euros (y no exagero).
Es una discoteca de pijas -me dice mi hermana-. Y yo le pregunto: ¿Y que hacías tu allí, si tu no eres pija?. Y me responde: No sé, no lo se muy bien, es la primera y no será la última vez que voy.

Mi hermana duda, sigue nerviosa ¿me lo quedo, no me lo quedo?. Quiere que su hermana mayor le diga QUEDATELO, de una puñetera vez, y dejar de sentirse culpable.
En serio, no temas -le digo- quédate el móvil, a esa niña sus padres le repondrán el móvil y la chaqueta, a ti nadie te lo podía reponer: un verano más trabajando, solo eso te repondría ese móvil.
Mi hermana ha captado la idea. Se lo queda. Ahora está flipando. Se lo lleva al instituto, a que otros niños se lo vean y se lo roben.
Esto es un circulo vicioso. Nada es de nadie. Nada tiene nombre si te descuidas.

5 comentarios:

X 17 de enero de 2008, 21:43  

Yo lo devolvería. Aún está a tiempo.

eigual 17 de enero de 2008, 21:55  

x: sí, posiblemente cualquier persona haría eso. Pero cuando has perdido tu móvil y nadie te lo ha devuelto. Y cuando en tu familia, a más de una persona le han robado el móvil, no se te pasa por la cabeza devolverlo. En la vida, a veces, hay que ser un poco malo. Pero si se hubiese encontrado una cartera, con documentos importantes, o cualquier otra cosa de ese tipo, sin duda alguna le habría obligado a devolverlo. Pero un móvil, es casi como un billete de 50 euros...¿devolverías tu un billete de 50 euros, si te lo encuentras en mitad de la calle?.
Tu eres un buenazo, ojala todo el mundo actuase como tu. Y mi hermana es un bicho, y yo le doy malos consejos, pero bueno, por una vez no va a pasar nada.

X 18 de enero de 2008, 0:08  

No, mujer, no pasa nada. ;-)

Sandra 18 de enero de 2008, 21:49  

Hola, pollito. Tanto tiempo sin leerte ¡y sin escribir! Pero no me gusta lo que pones en este post. Creo que le has dado un mal consejo a tu hermana. Ese móvil no era suyo y debía devolverlo. No sólo porque sí que se considera un robo, sino porque hay que tener conciencia y principios y nunca hacer lo que no nos gustaría que nos hicieran a nosotros. Por el mismo motivo que ella se sintió mal cuando perdió el suyo, esta vez será otra chica la que esté mal o incluso la pobre chica/o del guardarropas que por ganarse un dinerillo extra puede que tenga que pagar una chaqueta y un móvil que entregó por error. Repito: NO HAGAS NUNCA LO QUE NO QUIERES QUE TE HAGAN. Es lo principal para ser una buena persona.

eigual 18 de enero de 2008, 22:41  

Sandra: jajaja. Ahora quedo de ladrona y mala consejera de hermanas?. Lo siento pero ese móvil, de haberlo devuelto se lo habrían quedado los del guarda ropas. Créeme te lo digo con conocimiento de causa, por cosas que aquí se que no debo de contar, porque ya sería demasiado.

Un saludo y me alegro de verte.

eigual

Empecé a escribir este blog en una época bastante importante de mi vida. Aquí he escrito poemas y relatos. De la única forma que se. Hace poco me mude a www.escriboaqui.es con las mimas ganas de escribir que nunca. Con nuevos proyectos y sueños. Disfruta de todas las palabras que se quedaron aquí.