La verdadera historia de mi tío

Mi tío, de pequeño, cuando tenía 6 años, se situaba delante del televisor y decía en voz alta: "yo, cuando sea mayor no voy a trabajar, yo voy a ser cantante". Y se ponía a cantar, lo hacía fatal, yo eso no lo vi, pero me lo contó con mi abuela con todos los detalles.
Cuando cumplió los 18 años dijo: "yo no quiero estudiar, pero tampoco quiero trabajar, me va a tocar la lotería...". Estuvo en casa hasta los 25 años esperando a que le tocase la lotería.
Nunca fue cantante. Nunca le tocó la lotería. A los 26 se echó a la bebida. Bebía cuando salía con los amigos. Mi abuela compró una moto, una Honda, de esas grandes. Lo único que hacía era venir a recogerme a mi al colegio. Mi Madre temblaba cada vez que yo me subía en esa moto, con mi tío bebido. Pero yo ajena a todo era feliz.
A los 28 años empezó a trabajar como camarero. Pero de todos los trabajos que encontraba de camarero se terminaba yendo, abandonando el puesto, porque decía que el jefe y clientes les miraban mal.
Mi abuela lo mantenía. Le pagaba el tabaco. Le pagaba el alcohol. Y todo lo que el niño necesitase.
A los 29 se enamoró, o eso parecía. Seguía sin trabajar, pero eso no le detuvo: le hizo un hijo a la que más tardé se convirtió en mi tía.
Se casaron: mi abuela les pagó la boda. Una boda muy bonita. El terminó borracho y no hubo noche de bodas. Luego se independizó, se fue a vivir con su mujer, y su hija. Para seguir sin trabajo y hacerle dos hijos más a mi tía.
Mi abuela les mantenía todo ese tiempo. A el, a ella y a los niños.
A mi abuela le tocó la lotería: 2 millones de pesetas, que por ese entonces era bastante dinero.
Todo ese dinero fue invertido en mi tío.
El cumplía años y seguía sin trabajar.
Mi abuela enfermó. Un cáncer. Le dieron meses de vida. Pero mientras se estaba muriendo, seguía cuidando de su hijo y la familia de su hijo.
Mi abuela no podía verles con ninguna falta, por eso lo tenían todo. Todo lo que quizá otras familias trabajadoras no tienen.
Mi abuela enfermaba más y más con el paso del tiempo.
Hasta el día que murió.
Mi tío calló en una depresión muy grande. Su mujer lo dejó.
Una Navidad, llamó a casa por teléfono , estábamos toda la familia reunida: "estoy metido en mi coche, me voy a suicidar ahora mismo, me voy a rajar con el cuchillo que tengo en la mano, me despido de vosotros". Era día 24 de diciembre, habíamos cenado. Esa noche todos vomitamos, todos lloramos. Mi familia fue en su busca. Lo trajeron a casa, estaba muy mal.
Mi tío se quería quedar en casa de mi Madre, quería que le cuidasen. Pero al final, eso no pudo ser.
Mi tío se fue lejos. A trabajar a las Islas, o eso dijo. Allí bebió hasta desfallecer. Conoció a una chica, con un nombre muy bonito, el cual no recuerdo. Esta chica me llamaba, me llamaba cada semana, a mi, para decirme que estaba muy enamorada de mi tío, pero que el bebía mucho e incluso a veces le había puesto la mano encima.
Trabajan juntos, en un Restaurante famoso, en la Isla. Su novia, me contaba por teléfono que lo habían echado tres veces ya del trabajo por que bebía mucho y contestaba muy mal a los jefes y compañeros, inclusive, a ella. Y que ella, había dado la cara por el muchas veces, salvándole del despido.
Las llamadas se terminaron, no se como, ella se pudo librar de el. Y digo librar, porque de haberse quedado a su lado hubiese sido una desgraciada, y esa mujer no merecía lo que mi tío le estaba dando, merecía más.

Mi tío llamaba de vez en cuando, cuando se acordaba. En una de sus llamadas, nos dijo que tenía una enfermedad muy grave, una cirrosis muy fuerte. Que tenía el hígado, echado a perder, que le tenían que operar y que no sabía si saldría vivo.
Salió de la operación. Porque su última llamada así lo confirmó.
Pero desde hace 3 años no se sabe nada de el.
Mi familia no se preocupa, o al menos no delante de mi. Yo cada año me acuerdo de él, de los buenos ratos que pasé con el jugando a la consola, de lo mucho que me quería. De los paseos en moto.
Mi madre piensa que él fue el que consiguió que mi abuela muriese tan pronto, por tantos problemas que le causaba, por tantas preocupaciones, por eso, no se preocupa tanto por el.
Y a mi eso siempre me ha dolido. Yo me angustiaría si tuviese un hermano en una Isla, con un grave problema, y no se si está vivo o muerto. Creo que cada uno de los días de mi vida, me pesarían.
A veces he hablado esto con mi madre. Siempre me responde con silencio.

Hay cosas que nunca comprenderé. Y es que no se siquiera, si quiero comprender.

5 comentarios:

X 4 de enero de 2008, 2:53  

Todas las familias tienen sus secretos, su pasado. Todas luchan por dejarlo atrás.

Alas al viento 4 de enero de 2008, 12:10  

A veces es mejor no saber!

Besos

Navarro 4 de enero de 2008, 13:37  

Historias paralelas que discurren entre el mundo infantil - adulto, es normal el cariño, la devoción, asique no lo pierdas por nada.
Sigue así.
Un beso!

solo joe 8 de enero de 2008, 14:53  

guau

Rodolfo Serrano 9 de enero de 2008, 11:35  

Me ha emocionado tu historia.

eigual

Empecé a escribir este blog en una época bastante importante de mi vida. Aquí he escrito poemas y relatos. De la única forma que se. Hace poco me mude a www.escriboaqui.es con las mimas ganas de escribir que nunca. Con nuevos proyectos y sueños. Disfruta de todas las palabras que se quedaron aquí.