Cuando piensas en cambiar a tu novia por otra

Esta mañana se me ha antojado un chocolate caliente. He ido al mismo sitio donde me suelo comer el menú que está tan bien de precio. Entro allí, pido el chocolate, me siento en mi mesa y como siempre, desde ahí observo cada cosa que se mueve.
Miro a la chica, a la que me ha servido el chocolate. Es nueva; la están enseñando como se debe de cobrar, atender a la clientela, e incluso servir un café. La chica se muestra algo torpe e insegura. Yo la miro: comprendo su inseguridad. Podría adivinar lo que en esos momentos piensa.

Yo antes fui ella. No hace demasiado tiempo. Yo era quien aprendía, quien cobraba cafés y los servía, quien aguantaba a jefes odiosos, quien me tenía que morder muchas veces la lengua.
Quisiera acercarme a ella, preguntarle que hace trabajando aquí. Pero no hace falta, porque está aquí por el mismo motivo que yo estuve en su día: porque nuestra familia, sociedad, e incluso amigos, a veces, nos hacen sentir que no servimos para otra cosa, más que para dedicarnos a algo que no nos termina de gustar, pero que es el trabajo más accesible. Y se equivocan. Nos equivocamos.
Sal del bar. Tienes 27 años. No tienes más estudios que EGB, da igual. Ahora, en trabajos como el mío no te piden estudios, solamente que sepas manejar un ordenador y que tengas ganas de trabajar: el resto te lo inventas.
La miro mientras recoge los vasos, mientras limpia la mesa. Quiero gritarle. Quiero decirle que deje de quitar la mierda de otros. Que se busque otro trabajo. Que es posible. Que yo pensaba que no existía el trabajo que tengo ahora: de 9 de la mañana a 6 de la tarde, festivos y fines de semana libres. Con mejores condiciones, mejor contrato.
Deja de quitar mierda, deja...deja... ¿Nadie se lo dice a esta mujer o qué?. Cuando yo le hablaba a mi familia de trabajos como el que tengo ahora, mi familia me decían que eso no existía. ¿Te dice tu familia lo mismo?.
No tienes que tener la carrera de Derecho o empresariales para trabajar en una oficina.
Se tú quien vayas a tomarte un café a esta cafetería. Que te limpien la mesa a ti. Disfruta de la vida. La hostelería es el trabajo más duro que existe. En el que tu trabajas cuando todo el mundo se está divirtiendo, porque te tocará trabajar festivos y fines de semana. Sal de esta cafetería corriendo. Le repito mentalmente una y otra vez.

Solo me falta acercarme a ella y decirle: ¿Si yo he conseguido salir de la hostelería, porque no lo ibas a conseguir tú?. Vamos, sal de aquí y manda a tomar por culo a la tía borde que te está enseñando como se ponen los cafés, como se utiliza la máquina registradora, y cuanto de amable has de ser con los clientes. Quítate ese horroroso delantal y vete, pega un portazo. VETE.
Piensa: que será de tus piernas de aquí a unos años. Que será de tu tiempo libre, de tu vida.
Usa una pregunta que me sirvió a mi, y que me la hizo mi tía, la primera persona (y casi única) que me animó a dedicarme a otra cosa, me preguntó:

¿Te imaginas con 50 años detrás de la barra de un bar?

Mi respuesta ya la sabes.
Por eso lo dejé.
Por eso: vete.


Y la segunda parte de este post:

Hace días una idea rondó mi cabeza. La de cambiar a mi "novia2" por otra. Sí, lo que leéis. He llegado a pensar que ella no me llena del todo. Porque he conocido a otra, del mismo color (por cierto), que sinceramente proporciona más entretenimiento y más risas. Lo que pasa que llevo con ella, con la que es mi "novia2" casi dos años (creo) siempre fui muy mala para las fechas.
Aún la miro, y siento amor por ella, por eso me cuesta dejarla. Pero es que... pienso en la otra, y la cabeza se me llena de ideas locas.
No se que hacer, de verdad. No se si dejar a mi "novia2" por otra, o no.
Porque creo, que si me planteo en dejarla es porque algo se ha roto entre las dos. Entonces si estoy con ella sentiré que la estoy engañando, porque estaré pensando en la otra.
Pero es que sé que con la otra, podré salir de marcha e incluso compartir más cosas con sus otras amigas, que son iguales que ella de preciosas y entretenidas.
Tengo un dilema en la cabeza.
Porque sé que si la dejo, los primeros días serán difíciles, porque la echaré de menos, pensaré que me he equivocado y todas esas cosas que se piensan cuando dejas a tu novia. Pero también se que si tengo a la otra, estaré tan entretenida jugando con ella, a por ejemplo el juego de "¿Quiere ser millonario?, totalmente en español", (que hoy he visto que existe) que es probable que no la eche tanto de menos.
Y total, el amor, tarde o temprano se termina, y yo creo que ya se ha terminado. Que la miro y no es amor verdadero lo que siento por ella, porque si no, no pensaría estas cosas.
Os pido ayuda, vuestro consejo me ayudará a terminar de tomar la decisión.
Os las presento:

Mi "novia2" (la actual):






La ¿futura? "novia2" (por la que quiero cambiar a mi "novia2" actual):




Nota: Lo de cambiar es relativo, yo haría lo siguiente: iría a una tienda donde compran consolas de segunda mano, o la vendería por el eBay, donde me comprarían mi psp (hasta unos 120, o incluso algo más,creo que me darían, (con un juego incluido que es difícil de conseguir y la tarjeta de 2 GB ), y luego, después de reyes, saldría a la calle, y me compraría la NDS Blanca.
La idea surgió desde que me he dado cuenta que me gustan más los juegos de la NDS que de la Psp. Y también, porque mi novia tiene la NDS y pensé que podríamos jugar a dobles a algunos juegos y sería bastante divertido.

Bueno, pues lo dicho, que aceptó opiniones.
¿Qué hago? ¿la cambio o no la cambio?

6 comentarios:

X 19 de diciembre de 2007, 1:19  

Lo que tendrías que haber hecho desde el principio es comprarte la DS. Vale, soy lo más parecido a un anti-fan de la PSP, pero es que es verdad, en Japón no hay color, la DS gana a la PSP en ventas por 10 a 1, y lo de la Wii con la PS3 ya es de escándalo. No sé qué pasa en España que hay tanto Sony-fan (no digo que lo seas).

De todos modos, ya que tienes la PSP, no sé, te la puedes quedar. ¿Cuántos juegos tienes? Tendrás más de uno, supongo. xD Si la vendes, véndelo todo, pero si tienes algún juego de los que vale la pena jugar más de una vez, quédatela. En cualquier caso, cómprate la DS, está claro que lo (la) deseas.

Rodolfo Serrano 19 de diciembre de 2007, 11:15  

Divertido. Muy divertido. Pero yo, la verdad, me pierdo con estas cosas. Me pilla muy mayor

Anónimo 19 de diciembre de 2007, 16:24  

Esta claro, si quieres juegos para pasar el rato compra la ds sin pensarlo. Si quieres juegos de verdad con buenos graficos e historias sigue con la PSP.

Yo tengo la PSP y ni de coña la cambio por el trasto de nintendo.

Con las grandes igual, si quieres entretenerte un rato Wii, si eres jugadora de verdad play o XBOX.

Esa es mi opinión ^^

X 20 de diciembre de 2007, 2:03  

Ahora lee de nuevo mi primer párrafo. xDDD

Renton 20 de diciembre de 2007, 8:29  

De nuevo una de esas entradas que te encojen el escroto... hasta que al final uno ve que la autora ha estado tomándonos el pelo.

Mala.

Por cierto, muy bueno.

Y en cuanto a lo de ¿Te imaginas con 50 años detrás de la barra de un bar?

Yo sí...

Me has puesto depre... :[

Bon Nadal Pollastret!

:D

Anónimo 27 de diciembre de 2007, 0:35  

si tanto te horroriza ver a una chavala trabajando de camarera ¿qué hacías ahí esperando a que te sirvieran? ¿quien haría el trabajo si no lo hace nadie? alguien tendrá que hacer algo, chica. lo verdaderamente duro es trabajar en el tercer mundo y, aún peor, siendo menor de diez años o con más de setenta. Es imposible que TODOS trabajen en una oficina, alguien tendrá que hacer algo distinto para que todo vaya bien.

eigual

Empecé a escribir este blog en una época bastante importante de mi vida. Aquí he escrito poemas y relatos. De la única forma que se. Hace poco me mude a www.escriboaqui.es con las mimas ganas de escribir que nunca. Con nuevos proyectos y sueños. Disfruta de todas las palabras que se quedaron aquí.