Una historia de tantas

Eran las 6 de la tarde. El cielo estaba gris. Tan gris, que si mirabas por la ventana te volvías gris tu también. Mi abuela tejía una bufanda de colores. El gato, frente a la chimenea encendida sin moverse. Mi madre en la cocina, de la que salía un olor a comida que te abría el apetito.
Mi abuelo con la radio pegada a la oreja, pues dice que así, la escucha mejor.
Mi abuela, se iba quejando: "la Navidad ya no es lo que era, no huele a Navidad".
Mi abuelo contestándole: "María, calla, shhhhh que no escucho la radio".
Mi madre desde la cocina diciéndole a mis abuelos: "siempre estaréis igual, no cambiaréis". Y riéndose luego.
Yo, desde mi sofá. Desde ese espacio que ocupo, mirándoles. Escuchándoles. ¿No es hermoso?. Para mucha gente esto sería una cárcel. Para mi es la mejor postal Navideña.
El día 31 a las 8 de la noche, suena la puerta: es mi Padre. Desde que llega mi Padre a casa la poca calma que hubiese en el hogar se pierde. Mi Padre empieza con sus historias. Es camionero. Le vemos muy poco. De hecho, solo le veo en los días señalados. Mi Madre dice que el mayor tiempo que ha pasado con mi Padre fue el día de su boda. Siempre nos reímos cuando dice eso, incluso ella misma ríe, pero luego, cuando nadie la ve llora. Llora porque le falta el cariño, ese cariño que te da tu pareja día a día. Llora porque le echa infinitamente de menos cada uno de los días que no pasa con el.

Por eso cuando llega mi Padre, mi abuelo se quita la radio de la oreja, mi abuela deja el punto, mi madre sale de la cocina, el gato se despierta y comienza a maullar como un loco. Y yo quito la mirada de mi libro, para mirarle a el.
El es grande. Si tuviese que elegir un hombre para casarme con el, tendría que ser como mi Padre. Una vez, una compañera de la Universidad me dijo que mi Padre tendría un amor en cada puerto, como los marineros. Le dije que no. Que mi Padre no era así, que mi Padre ama a mi Madre. Y que al igual que ella, el sufre la distancia que les separa.
Mi compañera me llamó ilusa. Y se rió con sus amigas, que según ellas, dicen conocer prostitutas que se la han chupado a mi padre en el camión, para reírse de mi, y de mi familia. Creo que se puede entender el porqué la mayor parte de los días los paso en casa, con mi familia. Prefiero el ruido que hace la radio de mi abuelo, al ensordecedor ruido que me causan las palabras de algunas personas.

Si, soy la única hija, claro, mis padres no tuvieron tiempo de hacer otro hijo. Normal.
Así que con las visitas de mi Padre, de mes en mes, somos felices.
Mi padre esa noche traía varias sorpresa. Una buena y una mala -dijo-.
Mi madre se sobrecogió, a pesar de haberle visto poco, le conoce. Y es que las madres son como Dios, que siempre lo tienen que saber todo.
Así que mi Padre habló, dijo: "La buena noticia es que me retiro, que dejo el camión y la carretera, y la mala es que me quedan pocos meses de vida".
Desde entonces todo cambió. En mi casa nada volvió a ser igual.
A los pocos meses de fallecer mi padre mi madre calló en una enorme depresión que la terminó postrando en una cama hasta el día de su muerte. Mi abuelo murió tras mi madre, le dio un ataque al corazón. El pobre murió con la radio pegada en la oreja.
Y allí quedamos, mi abuela, el gato y yo.
Un día, al volver de la universidad, mi abuela estaba haciendo punto. La saludé, y no me contestó. La volví a llamar y me seguía sin contestar. Mi abuela falleció, le había dado un derrame cerebral.
Me quedé inmóvil, buscaba el gato con la mirada. Solo quedábamos el y yo. ¿Quién seria el siguiente?.
Abandoné esa casa. La vendí. Mi familia me dejó un montón de dinero en herencia. Con el dinero que saqué de vender la casa, me compré un apartamento en el centro de Madrid. Con el dinero de la herencia terminé mi carrera y sobrevivía día a día sin necesidad de trabajar, con el fin de poderme dedicar 100% a la carrera.
Terminé : por fin era abogada. Y monté mi propio buffete.
Me acordaba mucho de mi Padre muerto. De que toda su vida la dedicó a trabajar, perdió tiempo de estar con su mujer, lo que mas amaba, con su familia su fuente de ilusión y vida. Una vez dijo que lo que le hacía apretar el acelerador solamente lo preciso eramos nosotros, su familia.
Gracias a él, he podido terminar mi carrera, tener un piso sin hipoteca. Gracias a mi madre, que todo ese tiempo que mi padre estuvo fuera, trabajando para ganar dinero, me cuidó. Nos cuido. A los abuelos, a mi padre en sus visitas a casa, al gato,a la casa, a mi.

Hoy soy una mujer de provecho, mi familia estaría orgullosa de verme. Pero lo único que queda de mi familia es el gato, y lo más importante: los recuerdos y el amor que me dejaron por dentro.
Necesito incorporar dos abogados a mi buffete. Entrevisto a varias chicas y chicos. Ninguna/o me gustan, no encajan con lo que busco.
Y cosas de la vida, que aquella compañera, la que decía que mi padre era como los marineros. Mi compañera de la Universidad, allí estaba, frente a mi. Desde que ve que quien la va a entrevistar soy yo se acojona. No sabe donde meterse. Yo, allí sentada, con mi traje gris oscuro. Mirándola tras mis gafas de pasta negras. Ella, vestida con un traje horroroso, de color azul.
Intenta no reconocerme. Hasta que yo rompo el silencio que ella guardaba para no sentir vergüenza, y le digo su nombre.
Ella al ser descubierta, no le queda otra que ser falsa conmigo. Me dice que se enteró de lo que le ocurrió a mi familia, que lo sentía mucho. Yo asiento con la cabeza, le digo un "gracias" sincero. Aunque todo lo que me dice me suene a falsedad.
Reúno todo el valor que no me falta y le digo:
"Aún recuerdo aquel día, en el que te reías con tus amigas de mi, de mi padre y de mi familia en general, cuando decías que mi Padre tenía un amor en cada puerto, y que las putas de carretera le hacían mamadas en el camión, pues mira... déjame que te diga que hoy, todo lo que tengo, es gracias a mi padre, a su esfuerzo. Gracias a mi madre por su paciencia. Y gracias a que yo, he sido buena hija, y he estado al lado de mi familia cuando me han necesitado".

Ella rompe a llorar: lo siento, me dice.
No, no tienes que sentir nada. Pues si algo bueno me enseñó mi padre en el poco tiempo que pude pasar con el, es "a ser mejor persona cada día".
Lo siento -repite-.

El silencio es bonito, tendríamos que aprender a escucharlo todo el mundo.

Si de algo estoy orgullosa es de la educación que mis padres me dieron. Gracias a ellos soy todo lo que siempre soñé ser.
Bueno, mujer -le digo a mi ex compañera de Universidad sonriendo- ¿preparada para firmar el contrato?. Empiezas mañana.

Su cara se iluminó.

Y yo quedé allí sentada en mi escritorio, con una foto de toda mi familia delante de mis ojos, que están a apunto de romper a llorar de alegría, emoción y felicidad.

8 comentarios:

yo mismo 29 de diciembre de 2007, 2:23  

me gustas porque siempre tienes algo que contar, eres tan prolífica... vengo a menudo, aunque no te escriba demasiado. las noches se hacen más cortas.

un besito.

X 29 de diciembre de 2007, 3:38  

Y la gente que no te conoce -como si yo sí- se acaba acojonando cada vez que escribes estos dramas en primera persona. Voy a empezar a leer estos posts por la mañana, para salir a la calle con ganas de vivir la vida.

Alas al viento 29 de diciembre de 2007, 10:56  

Menuda historia!!! Te superas cada día. Gracias por hacernos vibrar.

Besitos

suigeneris 29 de diciembre de 2007, 18:30  

Me resulta extraño volver a leerte y ver un blog tuyo que no sea de fondo negro...
Te contesté...

eigual: 29 de diciembre de 2007, 18:44  

yo mismo, x, alas al viento: gracias a todos por dejar un comentario. Un abrazo para cada uno.

suigeneris: sí, la vida va cambiando. Yo he cambiado. Y mi blog dista tanto de antiguo, como yo hace 5 años.
También te contesté

Renton 30 de diciembre de 2007, 8:32  

Suigeneris:
Me resulta extraño volver a leerte y ver un blog tuyo que no sea de fondo negro...

Lo cual espero que no sea una casualidad si no una consecuencia de su estado de ánimo...

Es verdad que las cosas cambian en este blog... especialmente porque empeizan a aparecer finales felices, yuhuuu!

Un besote y Feliz Año Nuevo reina!

:]

Blau 30 de diciembre de 2007, 14:45  

...que fuerte, me hiciste aguar los ojos pensando que era real. Luego, al leer tu Blog me doy cuenta que son relatos. Que buenos!!!

aaahhh si, te vi en el Blog de Ave y por eso me atrevi a pasar.

Feliz inicio de año 2008

eigual: 30 de diciembre de 2007, 15:31  

Blau: Gracias. Te deseo un feliz 2008 a ti también. Y te invito a que te quedes en este blog el tiempo que tu quieras. Un saludo.

eigual

Empecé a escribir este blog en una época bastante importante de mi vida. Aquí he escrito poemas y relatos. De la única forma que se. Hace poco me mude a www.escriboaqui.es con las mimas ganas de escribir que nunca. Con nuevos proyectos y sueños. Disfruta de todas las palabras que se quedaron aquí.