Hospital Central y algunos recuerdos

Me he vuelto a enganchar a Hospital Central.
Recuerdo aquella época, en la que ella y yo estábamos totalmente enganchadas.
Los Miércoles yo compraba en el Mercadona algo muy rico para cocinar, y preparaba la cena. Esa noche era especial, y teníamos que tener una cena especial mientras veíamos nuestra serie favorita.
Me gustaba preparar la cena y verte allí, en el sofá, esperándome. Me gustaba ver tu cara de agradecimiento por la comida que preparaba, y que siempre te lo comías todo.
Lo malo era, que comenzamos a pelearnos, y las peleas coincidían en Miércoles, o se alargaban hasta el Miércoles. Y ese día se jodía. Y mientras tu continuabas el ritual, yo me quedaba en la cama, llorando, porque tu no hacías nada por arreglarlo, porque veía como nuestra relación se rompía poco a poco.
Ojalá hubieses dejado aquella serie un solo Miércoles por hablar conmigo para arreglarlo. Nunca lo hiciste.
Hubo un momento que ya no nos apetecía ver juntas la serie. O eso parecía. A mi, eso nunca me ocurrió y creo que a ti tampoco, la verdad, pero es lo que parecía, lo que se presentía.
Pero recuerdo, con cariño, aquella noche, en que estábamos intentando arreglar nuestra relación. Yo estaba en la cama, deprimida por problemas en el trabajo, muy mal porque lo estábamos dejando a pesar de que tu decías quererme y yo a ti también.
Por eso estaba en la cama, esperándote: así me pasé toda la relación; esperándote que llegaras.
Teníamos que ver Hospital Central, y cenar juntas, así lo habíamos acordado, pero no sé como miré el reloj que supuse que ya no vendrías porque era tarde. No se me pasó por la cabeza ver la serie sola, iba a quedarme allí metida en la cama, porque era lo único que me apetecía.
Recuerdo que me levanté a por agua a la cocina. Que te llamé. Que no lo cogías. Tenía el corazón encogido por si te había pasado algo con el coche. Te volví a llamar: no lo cogías. Me sentía morir. Y al cabo de un cuarto de hora, se abrió la puerta de casa. Eras tú: venías cargada con comida del Mc Donalds. Me sonreíste desde la entrada de la puerta, y me acerqué a ti, te dije que estaba preocupada por ti. Creo recordar que nos dimos un beso, no lo sé, mi mala memoria, ya ves.
Sólo se que me llegó aquello al corazón. Que me puse a llorar, y que ese día fue uno de los más bonitos en ese piso que pronto dejaría de ser nuestro.

Ahora/Hoy estoy en Barcelona. Tu no estás aquí y no quieres saber nada de mi. Lo acepto. Acepto tu postura. Pero eso no quita que yo guarde dentro de mi aquellos buenos momentos. Tiré lo malo, y guarde lo bueno. Ya ves, poco a poco, una va aprendiendo a hacer eso.
Hoy estoy en casa... y voy a ver Hospital Central con M y con mi niña.
Y me siento feliz. Y siento que por fin he encontrado la paz, la armonía y el amor que siempre he deseado y soñado.
Espero que tu también lo encuentres, aunque nunca lo vayas a compartir conmigo.

2 comentarios:

Char 22 de noviembre de 2007, 8:22  

Aunque para mi sea una noche de jugar con el portatil mientras vemos la serie las 3...? ;)

Anónimo 17 de mayo de 2009, 16:09  

para hospital central es una de las mejores series de television me gustaria que nunca se acabara jeje

eigual

Empecé a escribir este blog en una época bastante importante de mi vida. Aquí he escrito poemas y relatos. De la única forma que se. Hace poco me mude a www.escriboaqui.es con las mimas ganas de escribir que nunca. Con nuevos proyectos y sueños. Disfruta de todas las palabras que se quedaron aquí.